sinaloa-logo   baner sinaloa dossier  logo-la-cancha
  

Carlos Velázquez Martínez

Peña, Trump, Videgaray y Meade

Millones de mexicanos se sintieron humillados aquel miércoles 31 de agosto de 2016, cuando el presidente Enrique Peña Nieto, recibió en Los Pinos a Donald Trump, a sugerencia – se supo después – del entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso.

Y es que el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, había realizado una campaña antimigración, enfatizando que “México no es nuestro amigo. Los mexicanos son criminales y violadores” Y prometió deportar a 16 millones de indocumentados y construir un muro en la frontera entre ambos países.

Peña Nieto, admitió - muchos días después - que había sido un error haber invitado a Trump a la residencia oficial de Los Pinos. A consecuencia de ello, despidió a Luis Videgaray de la SHCP, con todo el dolor de su alma, pues había sido su estratega político-financiero desde el Estado de México. Colocó allí a José Antonio Meade, que estaba en la Secretaría de Desarrollo Social.

El señor Trump articulaba en su campaña frases e ideas que a muchos priistas les irritaban porque las relacionaban con un candidato mexicano: He aquí esas ideas:

“Nuestro movimiento tiene como propósito eliminar al grupo político fallido y corrupto; y reemplazarlo con un nuevo gobierno controlado por ustedes, la gente...”

“El grupo en el poder que trata de detenernos es el mismo grupo responsable (…) de las políticas económicas que han sangrado y secado a nuestro país”.

“El grupo en el poder fue el que hizo que (…) se perdieran tantos empleos (…). Se trata de una estructura global de poder responsable de las decisiones económicas que destrozaron a la clase trabajadora, exprimieron la riqueza de nuestro país y pusieron todo ese dinero en los bolsillos de unas cuantas corporaciones y organizaciones políticas”.

“Las únicas personas que puede detener a esta maquinaria corrupta son ustedes. Sólo nosotros tenemos la fuerza suficiente para salvar a nuestro país. Las únicas personas que pueden elegir reemplazar a este grupo en el poder son ustedes…”

La antipatía hacia Trump fue en aumento en México. Periodistas zalameros del PRI-Gobierno, escritores y analistas políticos exponían en sus escritos y noticiarios, todo lo negativo del candidato republicano. Por supuesto, le auguraban una derrota inminente ante la candidata demócrata Hilary Clinton.

            El 8 de noviembre de ese 2016,  Donald Trump ganó la elección para la presidencia de Estados Unidos. Y en México continuó la desesperanza.

En cambio, Luis Videgaray el todopoderoso ex secretario de Peña Nieto, recuperó el aliento,  y seguramente habrá dicho entre sí: Ya vio señor presidente (Peña), que yo tenía razón al recomendarle que recibiera a Trump.

Peña Nieto rescató a su amigo Videgaray y lo ubicó en la Secretaría de Relaciones Exteriores para robustecer la diplomacia con la presidencia de Donald Trump.

Atrás quedaron las críticas, burlas y resquemores, a pesar de que la opinión pública calificó estos hechos como el peor desastre en las relaciones públicas bilaterales entre Estados Unidos y México.

Peña había dicho que Trump representaba una enorme amenaza para México. “No podía quedarme con los brazos cruzados. Había comparado a Trump con brutales dictadores como Hitler y Mussolini.

Hoy 15 meses después, esos mexicanos que censuraron a Donald Trump y reprocharon a Peña Nieto y a Luis Videgaray, por la visita del gringo, ya no se acuerdan de esos hechos y aclaman y encumbran a quien será el candidato del PRI a la presidencia de la República, promovido por el todopoderoso Luis Videgaray.

Allí estaban reunidos el domingo, en la explanada del PRI en la Ciudad de México, los obreros mal pagados con sueldos míseros impuestos por la Comisión de Salarios Mínimos. Allí estaban los campesinos que reclaman cada ciclo agrícola mejores precios para sus cosechas, realizando plantones en las casetas de cobro. Allí estaban vitoreando a su candidato, las clases populares víctimas de la inseguridad, de la corrupción y de la impunidad que ha caracterizado al gobierno de Peña Nieto.

Sí. Allí estaban los militantes priistas que hace más de un año estallaban en maledicencias contra Peña Nieto, contra el PRI y contra Trump. Hoy los aclaman y enaltecen, porque tienen poco cerebro y mala memoria.

Facebook: sinaloadossier

Twitter:      sinaloacancha

Portal:       www.sinaloaes.com