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Carlos Velázquez Martínez

El Indio Cruz y el Wero Cruz

A uno le decían el Indio, a éste le dicen El Güero. Ambos, tenaces polémicos y controversiales, con ciertos desplantes de bravucones, que no se refleja, ni se irradia en su vestimenta y comportamiento social.

            Indio fue el mote que le impusieron al General Roberto Cruz Díaz, porque se crió entre indios del Valle del Yaqui entre Cocorit y Tori, en el estado de Sonora, a pesar de haber nacido en la población de Guasazapares, Chihuahua. Pasó a la historia de México por haber sido el ejecutor del fusilamiento del sacerdote jesuita Agustín Pro Juárez, por órdenes del presidente Plutarco Elías Calles, como consecuencia de la Guerra Cristera.

            Güero es el apelativo con que se le conoce a Roberto Ramsés Cruz Castro, actual diputado local por el PAN. Es uno de los más de cien nietos de 63 hijos que se presume dejó el General Cruz con dos esposas oficiales y varias mujeres que tuvo. El papá del diputado Cruz, es el licenciado  Roberto Cruz Verdugo, hijo de Doña Adelina Verdugo Montiel, una de las esposas del General.

 El Güero destaca en las últimas semanas en una polémica con la diputada del PRI, Irma Tirado Sandoval, por haber promovido un amparo en defensa de los padres de familia que no recibieron uniformes escolares de manera gratuita por el Gobierno del Estado de Sinaloa

            Y es que a ambos – al Indio y al Güero -, les obsesiona el cumplimiento de las leyes y que sea  bajo el ordenamiento de ellos. El General decía “…nunca fui un segundón… cumplía órdenes, como todo militar que cumple con su deber. Se jactaba de no ser un militar de dedo, como otros.

            Al Güero le fascina ser el protagonista en todo, pero más en los cargos públicos que ocupa, ya sea en su partido, Acción Nacional (PAN), o en la administración pública. Su personalidad se describe por ser realista y convincente con argumentos bien fundados. Pero, en ocasiones suele ser exageradamente crítico y tachado de amargado. Gana, casi siempre.

            Comentamos todo eso, porque, a pesar de que el Güero Cruz argumenta que el rechazo de la cuenta pública de Malova del 2016 y ahora el caso de los uniformes gratuitos, no tuvo tinte político, otros ojos lo ven como una revancha política de Cruz contra Gerardo Vargas Landeros y el malovismo.

            Y no creemos que estén muy equivocados. Recordemos la forma en que Cruz Castro salió del gobierno malovista, cuando se desempeñaba como secretario de Desarrollo Económico:

            El lunes 3 de febrero de 2014, cuando caí la noche, una empleada de la Secretaría General de Gobierno a cargo de Gerardo Vargas Landeros, llamó por teléfono a Cruz Castro.

-El secretario le urge hablar con usted... que suba usted lo más pronto posible

El Güero dejó pendiente un escrito que elaboraba sobre promoción económica y se dirigió al despacho de Vargas.

-Roberto, tengo que darte una noticia. Hay una decisión tomada de parte del señor gobernador. Va a realizar un cambio, un relevo; está decidido a removerte de la Secretaría (de Desarrollo Económico) y va a ingresar como nuevo secretario Aarón Rivas.

            Ni siquiera tardó tres minutos el encuentro. Vargas ordenó a Cruz que entregara la oficina al día siguiente, martes 4, a las ocho de la mañana en punto. Roberto se rehusó.

-Me gustaría entregarle mi renuncia, personalmente al señor gobernador, porque él fue quien me tomó protesta. Quiero manifestarle mis respetos y agradecerle por los tres años que me permitió servirle a Sinaloa.

Le negaron la deferencia. El gobernador le mandó un mensaje escueto en el que le instruía que entregará la oficina de inmediato a Rivas Loaiza.

El Güero respondió:

-Muy bien, señor, estoy a sus órdenes, muchas gracias. Cuando usted lo decida, acudiré a saludarlo y manifestarle mis respetos, personalmente. Acato su instrucción y entregó la oficina.

El miércoles 5 de febrero de ese 2014, a las 13 horas, en presencia de Juan Pablo Yamuni, jefe de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, Roberto Cruz Castro entregó la Secretaría de Desarrollo Económico a Aarón Rivas Loaiza.

Nunca más volvió a ser recibido por Malova ni mucho menos por Vargas.

Pero, en cuanto fue enlistado por el PAN para ser candidato a diputado local, El Güero espero paciente la revancha. Y Ahí la lleva.

Por eso, se arremanga las mangas de la camisa, cada que sube a tribuna en el Congreso del Estado, como cuando incitó a los diputados de la LXII Legislatura a rechazar la cuenta pública del primer semestre de 2016 del Gobierno de Mario López Valdez.

            Y este martes 3 de octubre de 2017, cuando arremetió contra el gobernador Quirino Ordaz Coppel, contra el secretario general de Gobierno,  Gonzalo Gómez Flores y contra la diputad del PRI, Irma Tirado Sandoval, por insinuar que hay firmas falsas de las madres de familia que reclaman uniformes escolares gratuitos.

-El gobernador y la diputada, no sólo violaron la ley, sino le faltaron el respeto a las madres de familia, al llamarlas mentirosas. Deberían disculparse con ellas, en lugar de justificarse – expresó el Güero en la tribuna parlamentaria.

Y de refilón, le puso un raspón a la coordinadora parlamentaria del PAS, diputada, Alba Virgen Montes Álvarez, quien promete “luchar por las mejores causas sociales y de la educación de Sinaloa” lo cual se asume que apoya al Güero Cruz en la lucha social por los uniformes gratuitos para los educandos.

            Lo dicho: Hijo de tigre, pintito. Nada más que El Güero es nieto y resultó mejor pintado que el Indio Cruz.

            Y continúa esperando el siguiente round.

                (Más comentarios de Carlos Velázquez en www.sinaloaes.com)