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Carlos Velázquez Martínez

Tecnócratas o Politicos

La disyuntiva trascendental en la elección presidencial del 2018, será la continuidad de la tecnocracia o el retorno de la clase política al gobierno de la república.

Hasta la década de los ochenta, los cargos superiores de la administración pública en México, desde la presidencia, los secretarios y subsecretarios de estado, directores y  constituyentes de las Cámaras legislativas eran ocupados por el 71 por ciento de graduados en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Después de los noventa, el rumbo del país lo determina el 77 por ciento de egresados de universidades privadas – las más elitistas del país -. Tan sólo el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) aporta el 16 por ciento de altos funcionarios públicos que integran el gabinete presidencial de Enrique Peña Nieto.

¡Y quieren más: El control total de la administración Pública!

De los 21 secretarios de estado y altos funcionario de éste gobierno (2012-2018), sólo 7 son graduados en la UNAM. El resto, son egresados del ITAM, del Tecnológico de Monterrey y de las universidades Anáhuac e Iberoamericana.

La UNAM fue el semillero de políticos y funcionarios de la época post revolucionaria. La transición de universitarios hacia los tecnócratas se produjo en los periodos presidenciales de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.

Aunque Salinas y Ernesto Zedillo cursaron licenciaturas en la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), la crisis del modelo económico y político al final del periodo de López Portillo ocasionó la incursión de los tecnócratas y el desplazamiento de los forjados en el nacionalismo revolucionario.

Investigadores de la política mexicana señalan que *_“el viraje hacia el neoliberalismo, el predominio del mercado y la derechización de la vida política mexicana, favorecen hoy el reclutamiento de los cuadros gubernamentales en los campus de las universidades privadas de elite, y entre los que retornan del posgrado en el extranjero”_*

Con Vicente Fox, Felipe Calderón y Peña Nieto se acentuó el círculo íntimo de los *_itamitas_* y la marginación de los universitarios populares.

La visión de México y del mundo, es muy diferente entre los tecnócratas y los políticos. Los universitarios fundamentan su formación en la investigación social, mientras que los tecnócratas se aplican en un micro universo y en los valores de clases minoritarias, por lo que carecen de contacto sustantivo con el México mayoritario.

Si bien es cierto que un egresado de universidad pública no garantiza sensibilidad frente a las mayorías, al menos ayuda mucho más, que un tecnócrata que carece de comprensión social.

Juzgue usted, amable lector, algunos nombres de egresados importantes del ITAM, con los graduados de la UNAM.

El ITAM, fundado por Raúl Bailléres - empresario y banquero, creador de la Cervecería Moctezuma y el Palacio de Hierro - es la institución que exporta más alumnos de posgrado a las universidades de mayor prestigio y rigor en el extranjero, como: Yale, Harvard, Columbia, Chicago, Princeton, Cambridge, Oxford y hasta la Universidad de Berlín.

De allí surgieron: Agustín Cartens, José Antonio Meade Kuribreña, Luís Videgaray Caso, Aurelio Nuño, Mayer, Felipe Calderón Hinojosa, Pedro Aspe Armella, Enrique Ochoa Reza, José Antonio González Anaya,  Francisco Gil Díaz, Alonso Lujambio, Miguel Mancera Aguayo, Gustavo Petriciolli Iturbide, Ernesto Cordero Arroyo, Alejandro Cervantes Llamas, Santiago Levy Algazi, Luis Téllez Kuenzler, Salomón Chertorivski Woldenberg, por citar algunos.

Los últimos presidentes de México, surgidos de la UNAM fueron Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz (aunque obtuvo licenciatura en Puebla), Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, aunque éstos dos últimos hicieron posgrado y maestrías en Harvard.

Por ello, decimos que el dilema electoral significativo del 2018 será la prolongación de la tecnocracia provenida del ITAM o el retorno de la clase política revolucionaria.